Los mejores vasos de whisky en relación calidad precio en 2021

Una de las dudas que persiguen insistentemente a los amantes del whisky es cuál es la mejor manera de tomar whisky, con hielo o sin hielo, con agua o sin agua, qué vaso es el mejor para hacerlo. Es un duda un tanto injusta, porque en el consumo de whisky no hay errores. La única norma es que puedes tomar un whisky de la manera que quieras, y aunque existen recomendaciones generales para su consumo, cada cual es libre de hacer lo que desea en el momento que desee.

Nos centraremos, pues, en comentar algunos elementos que se suelen considerar para, sea el que sea el whisky que tengas entre las manos, puedas tomar el mejor whisky posible en las mejores condiciones.

La elección del vaso de whisky

Una manera de tomar un whisky es con vasos de whisky para un whisky on the rocks, es decir, un whisky con hielo. Estos vasos de whisky tienen la costumbre de ser vasos con paredes finas pero robustas y con un soporte ancho para que soporte bien la caída de los hielos. Son vasos que nos permiten enfriar el whisky e irlo aguando de poco en poco, de manera que rebajamos el grado de alcohol y lo suaviza. Se denomina vasos de whisky tipo tumbler.

En cambio, si nos interesa degustar el whisky y entrar a fondo en una cata del mismo, nos interesará escoger un vaso de whisky curvo, especialmente ancho en la parte inferior, más estrecho en la parte superior y con un pie con el que sujetar la copa para mantener la temperatura del whisky en el vaso y evitar calentarlo con las manos. Estos vasos de whisky tienen forma de copa en tulipán y se diseñaron especialmente para concentrar los aromas que desprende un buen whisky. Estos vasos de whisky denominados de snifter se han convertido, en relativamente poco tiempo, en los vasos de referencia para la toma de whisky.

Existe también la costumbre de aguar el whisky añadiendo dosis de agua. Para tomarlo así, cualquiera de los dos tipos de vasos no sirve y entonces el secreto está más en el agua y en cómo añadirla al whisky. También lo veremos.

Existen también un sinfín de cocteles o de combinados basados en whisky, pero para estas elaboraciones, cada cóctel o combinado requiere de su propio vaso o copa, con lo que, por ahora nos centraremos en los vasos de whisky para tomarlo solo o on the rocks (con hielo).

Vasos de whisky Glencairn, el vaso de whisky de referencia

Vaso de whisky Glencairn

El vaso de whisky de referencia para la degustación de un whisky, de hecho los vasos de Glencairn fueron los primeros en ser los recomendados por la Scotch Whisky Association. La forma y diseño de estos vasos de whisky están inspirados en las copas de cata que se usan en las destilerías irlandesas, en la cuna del whisky.

Glencairn es un vaso de whisky ideal para tomar un whisky flight, que es la denominación que recibe en Escocia una copita de whisky, ya que el líquido rellena el vaso hasta la máxima anchura de la panza, unos 28 ml, cuando el vaso completo tiene capacidad para 170 ml.

Riedel Vinum Single Malt Copa de Whisky, el vaso de whisky con el mejor cristal

Una extraordinaria alternativa a los vasos de whisky anteriores es la opción de la casa Riedel. De diseño inspirado en la forma de tulipa recomendada para la degustación de whisky, la parte superior se abre más para un mejor acceso a los aromas del whisky.

El cristal de cualquier producto de Riedel, y de estos vasos de whisky en particular, es siempre de una muy alta calidad. Su abanico de copas para la degustación de cualquier tipo de bebidas es conocido y está en las mesas de todos los que saben que una buena degustación sólo se puede realizar con la combinación de un buen líquido y el vaso o copa ideal.

Como las copas Glencairn, la capacidad de 196 ml, hace que sea una copa ideal para la degustación.

Vasos Kanars WG02, el vaso de whisky robusto más vendido

Vaso de whisky Kanars

Empezamos los vasos de whisky para un whisky on the rocks, con hielo, con un set de vasos que es el más vendido en muchas webs de referencia.

Estos vasos de whisky Kanars, denominados tumbler, tienen la costumbre de lucir un diseño old fashioned. En este caso, son vasos elegantes, con un corte que los hace robustos para soportar el peso del hielo y su caída. Tienen una capacidad de 300 ml, más que suficientes para albergar un doble whisky flight (unos 56 ml), que es la medida para un whisky largo, con hielo.

Es una de las mejores opciones si tomamos la relación calidad - precio como prioridad.

Dancing Tumbler, un vaso de whisky emocionante

Vaso de whisky Schott Zweisel

En la línea de los vasos tumbler y en la búsqueda para salir del diseño old fashioned de este tipo de whiskies, hay muchas marcas que intentan aportar algunos cambios.

Es el caso de Schott Zwiesel, otras de las grandes marcas elaboradoras de vasos y copas de cristal, con lo que el cristal está garantizado de calidad. Para estos vasos, la originalidad del diseño radica en la parte inferior redondeada que permite presentar la bebida de manera inclinada.

Tiene una capacidad de 375 ml, ideal tanto para un whisky largo o para cócteles.

JoyJolt Carre, un vaso de whisky cuadrado y resistente

Vaso de whisky Joyjolt Carre

Siguiendo con la innovación en el diseño, aparece esta opción de vasos de whisky cuadrados. Es una elección próxima a la que realizan bartenders para servir un whisky on the rocks o cócteles (tiene una capacidad de 300 ml), ya que son vasos hechos a mano y muy resistentes con una base fuerte.

Vasos de whisky de diseño

BenShot, un vaso de whisky de diseño americano

Vaso de whisky BenShot

Esta es una opción de vaso de estilo chupito donde lo que prima es el diseño. Es un vaso hecho a mano que lleva incrustada una bala (auténtica) de cobre. Está claro que este producto es para un público concreto, amante del diseño, que quiere tomarse un whisky (u otro licor) de una manera original.

Tiene una capacidad de 56 ml, de manera que es para un whisky flight corto.

Vaso de whisky con rocas

Vaso de whisky con rocas

Este vaso lleva consigo dos piedras de acero inoxidable para enfriar el whisky. Esta opción permite enfriar el whisky pero no aguarlo y para algunos bebedores de whisky puede ser un factor importante. El vaso tiene una base biselada que lo permite rotar y así liberar mejor los aromas y sabores del whisky.

Es realmente una opción de diseño y muy dirigida a regalar, ya que tiene un bonito diseño en el packaging. La capacidad del vaso permite saborear un doble whisky flight sin problemas.

El proceso de saborear un whisky

Ya hemos comentado que no hay normas ni reglas para degustar y tomar un whisky, solo recomendaciones. Lo que sí existen son recomendaciones generales, y como tales es interesante saber de ellas e ir adaptándolas según nuestras necesidades.

Las medidas de un whisky

En Escocia, para pedir un trago de whisky se pide un wee dram. Este trago de whisky es el equivalente a unos 14 ml de whisky, y es la medida habitual que se sirve cuando se está realizando una degustación de varios whiskies.

Una medida mediana de whisky es el doble del trago de whisky, unos 28 ml, lo que se denomina un whisky flight. Es lo que se sirve para una degustación de un solo whisky.

Tanto en el caso anterior (los wee dram) como los whisky flight, si nuestro objetivo es realizar una degustación lo más completa posible, la recomendación es tomarlo en una copa de tipo snifter, con la forma de tulipán como las que hemos descrito.

A partir de los whisky flight, es decir, para medidas a partir de los 56 ml, es decir un whisky largo, se acostumbra a usar vasos grandes, los tipo tumbler que hemos visto, permiten tragos largos para sesiones, habitualmente, compartidas.

El uso del agua en el whisky

Una de las dudas principales y que generan más discusiones entre los amantes del whisky es si hay que tomar el whisky solo, con hielo o con agua. Bien, como en todo lo relacionado con el whisky, no hay normas.

Aún con todo, las recomendaciones nos dicen que debemos tomar un whisky blended con hielo y un whisky single malt solo o con agua. Pero es probable que a mucha gente le guste descubrir y elaborar su propio criterio, con lo que, he aquí algunos consejos.

Una buena manera de proceder es gradualmente. Es decir, es interesante hacer una primera toma del whisky a degustar sin hielo y sin agua. Esto nos permitirá descubrir el whisky en su estado más natural, justo como salió de la botella.

A partir de aquí ya puede entrar en juego el agua, bien sea en forma de hielo, bien sea en forma líquida. Y sea cual sea la forma, lo primero que hay que decir, es que tenemos que escoger una agua de calidad. Es decir, si tienes un buen whisky en tu mano, lo que deseamos es mantener su esencia y esto lo podemos conseguir añadiendo una agua de buena calidad.

Si deseamos enfriar el whisky con hielo, tiene sentido que el hielo esté elaborado con esta agua de calidad que comentamos. Así, podemos tener en nuestra nevera nuestros hielos hechos con esta agua.

Es preferible usar hielos de tamaño grande, ya que con esto conseguiremos que el hielo se derrita más lentamente. Incluso si podemos elaborar hielos en forma de esfera es mejor que los cuadrados (existen moldes como estos para realizar estas esferas). La idea es que consigamos que más whisky esté tocando la superficie del hielo y se enfríe más.

A medida que el hielo se va derritiendo, el whisky que iremos saboreando irá cambiando, de manera que es interesante que el tomar un whisky on the rocks sea un proceso tranquilo, que nos permita descubrir estos cambios.

Si estamos en un proceso de cata, en ocasiones lo que queremos es añadir un poco de agua al whisky. Para el whisky, este proceso de añadir agua permite abrir sabores al whisky y reducir el impacto del alcohol inicial (en caso de whiskies con altas graduaciones).

De nuevo, lo mejor es un proceso gradual. Ir añadiendo pequeñas dosis de agua, usualmente un poco fría, con una pajita, una pipeta o un gotero, de manera que podamos ir incrementando la cantidad de agua de manera controlada e ir saboreando el whisky en la medida que lo vamos aguando.

La cuestión es poder saborear el whisky de la manera que nos parezca y sienta mejor. Tanto si estamos ante un whisky floral como si estamos ante un whisky ahumado, tenemos que encontrar nuestra forma de saborearlo. Como siempre, lo mejor está en el camino.